Basilius Besler (1561-1629)

Basilius Besler nació en la ciudad alemana de Núremberg en 1561, donde realizará sus estudios de botánica, medicina y farmacia. En 1597 el obispo de Eichstätt (Baviera) Johann Konrad von Gemmingen, apasionado por el coleccionismo y el mundo vegetal, remodela su palacio de Willibaldsburg y encarga crear un jardín botánico en los alrededores. Joachim Camerarius el Joven (1534-1598) diseña ocho jardines aterrazados que rodean el palacio y cubren una hectárea de la colina donde se ubica. 

 

Besler, por encargo del obispo y con la ayuda de sus mentores Carolus Clusius (1525-1609) y Camerarius, cultiva en los mismos multitud de especies de lirios y tulipanes, además de numerosas plantas exóticas entre las cuales pasean faisanes de múltiples colores, constituyendo el único jardín botánico europeo del momento fuera de Italia, que además posee un moderno sistema de irrigación compuesto por tuberías elevadas que conducen el agua a través de todo el jardín. 

 

El obispo von Gemmingen desea entonces inmortalizar el contenido vegetal de su jardín en un libro ilustrado, encargándole a Besler su coordinación. Besler comenzó a trabajar en este nuevo proyecto contando con importantes pintores y grabadores como Sebastian Schedel (1570-1628) o Wolfgang Kilian (1550-1612), entre otros. Probablemente Ludwig Jungermann (1572-1653) será el encargado de redactar la mayor parte de las descripciones en latín, anticipándose al sistema binominal de Linneo, ya que cada especie se identificaba con las dos o tres primeras palabras de su descripción latina. Aun así, el hecho de que Besler no cite la autoría de los textos, dibujos o grabados, dificulta su adscripción con seguridad.

 

Tras quince años de intenso trabajo, la obra ve por fin la luz en Núremberg en 1613, bajo el nombre de Hortus Eystettensis (Jardín de Eichstätt). El obispo von Gemmingen muere en 1612, por lo que no podrá ver la obra que tanto había anhelado. Este tratado contiene las descripciones y figuras de 1084 plantas diferentes, con 367 calcografías de gran tamaño (54 x 42 cm), ya que muchas de las plantas eran dibujadas a escala natural, y una belleza indescriptible. En la estampación trabajaron varios talleres de Augsburgo y Núremberg simultáneamente, coordinados por Besler. De estos talleres saldrán en 1613 tres versiones de la obra: una de lujo, con las láminas íntegramente coloreadas y carentes de texto en el verso, entre las que se insertaban las hojas con las descripciones; otra dedicada al sucesor del obispo que únicamente contenía las láminas; y una tercera versión sin iluminar destinada a la venta en la cual en el verso de las láminas se estampaba el texto correspondiente a la siguiente lámina. En total, entre las tres versiones de la primera edición del Hortus Eystettensis, se imprimieron unas 300 copias.

 

Los ejemplares se organizaban en cuatro estaciones, en función de la época de floración de cada especie, e incluyen no solo las plantas autóctonas, como flores de jardín, herbáceas u hortalizas, sino también muchas especies exóticas como el tabaco o la pimienta. Los compradores de la obra encargaban posteriormente a pintores especializados su iluminación con colores y su encuadernación. Basilius Besler muere el 13 de marzo de 1629 en Núremberg, pocos años antes de que las tropas suecas invadieran Baviera y saquearan los jardines de Eichstätt en 1633.

 

La obra se publicó dos veces más en Núremberg, en 1640 (sin texto, agrupando las plantas de invierno junto a las de otoño), y en 1750. Esta última edición había sido proyectada para 1713, con motivo del aniversario de la primera edición, y se ampliaba en número de láminas. Aunque la portada es de 1713, no se terminó de imprimir hasta 1750 en Eichstätt. Por último, en 1806 apareció una última edición traducida al francés que reutilizaba las láminas de 1750 que habían quedado sin vender dado su elevado precio en el mercado.

 

Las planchas de cobre que se utilizaron para estampar el Hortus Eystettensis se conservan hoy día en los fondos del Museo Albertina de Viena, con 329 matrices originales.

 

Otro trabajo menos conocido de Besler es Fasciculus rariorum et aspectu dignorum varii generis, publicado en Núremberg en 1616. Se trata de un álbum compuesto por 24 grabados calcográficos ejecutados por Petrus Iselburg en los que se representan objetos naturales conservados en el gabinete de curiosidades del propio Besler (conchas, peces y otros animales marinos como moluscos, crustáceos, equinodermos y corales, mamíferos y reptiles disecados, piedras, fósiles y frutos de diferentes especies vegetales). En 1622 se reedita con el título Continuatio rariorum et aspectu dignorum varii generis, una edición ampliada con 31 láminas calcográficas.